domingo, 31 de marzo de 2013

Lima y sus propias elecciones

El proceso de revocatoria en Lima ha sido algo curioso. La motivación del proceso ha sido porque un sector de la derecha no quería que Lima sea gobernada por alguien proveniente de la izquierda, nada más. El mensaje claro era: la izquierda puede ganar pero no puede gobernar. Claro que la gestión no era tan izquierdista como decía la derecha, pero en el Perú se considera de izquierda cualquier cosa que difiera del pensamiento troglodita de la derecha peruana.


Lo segundo y más curioso fue que la alcaldesa recibió el respaldo de casi toda la izquierda y casi toda la derecha juntas, “juntos como hermanos y sin luchas de clases”, pareció ser el mensaje final. Suficiente motivo para desconfiar y darnos cuenta que en el fondo se trataba de una cortina de humo, para ocupar a los activistas limeños en una causa electoral y cansarlos así para que ya no apoyen las causas sociales de la resistencia anti extractivista de varios lugares del país.

Pero lo más curioso es que la alcaldesa no fue revocada, pero sus regidores sí. La alcaldesa logró salvarse “limpiando” su imagen con el respaldo de líderes liberales y neoliberales. Lla revocatoria limeña ha fortalecido el discurso dominante desde que los izquierdistas aceptaron “limpiarse” mostrándose democráticos y concertadores.

Al final se logró distanciar a los activistas limeños de lo que pasaba en los andes y la Amazonía, pero como la fuerza de estas luchas es tanta, se vuelven a hacer sentir por sus propio peso. Felizmente en el país no todos cuidan su imagen ni pretenden concertar, felizmente hay pueblos que están dispuestos a perder su vida antes que el extractivismo destruya la vida de todos. Los pueblos en lucha no necesitan limpiarse la cara porque no buscan gobernar ni triunfos personales, no necesitan limpiarse la car porque tienen el alma bastante limpia.

miércoles, 6 de febrero de 2013

El inka en la plaza

Por alguna de esas extrañas razones que inundan la política, al alcalde de Cusco se le ocurrió colocar un monumento al inka en la plaza principal del Cusco. Pronto los “especialistas” protestaron contra este hecho, acusando al alcalde de autoritario y haberlo hecho sin consultarlo al pueblo y a los especialistas.


La decisión pudo ser autoritaria, pero revivió las viejas pasiones y contradicciones de los cusqueños. La Dirección Regional de Cultura se puso al frente de una “cruzada” por desterrar al inka de la plaza, haciéndonos recordar aquella “gesta” de los especialistas de la cultura que lograron evitar que en ese mismo lugar se colocara la imagen de Tupac Amaru en 1974. Nuevamente un símbolo de la cultura cusqueña sería obligado a retirarse de la plaza principal del Cusco, con el argumento de que, como ya está declarada patrimonio por la Unesco, no se puede alterar nada en ese lugar.

Pero como el debate se ha extendido el inka sigue allí y un buen número de cusqueños insiste en que no lo saquen. Es curioso que supuestos defensores de la cultura apelen a los argumentos de una entidad imperialista como la Unesco e intenten retirar un símbolo identitario andino-cusqueño, y a la vez ni se pronuncien por otros atentados al patrimonio como –por ejemplo- será la construcción del aeropuerto de Chinchero.

Que se consulte, sí. Pero al pueblo, no a los que dicen ser especialistas de la cultura y en el fondo se orientan por parámetros occidentales. La plaza, tiene ahora un símbolo andino entre tantos símbolos de la dominación colonial y los íconos neoliberales como Mc Donals y Bembos, los defensores del patrimonio primero deberían pedir que se retiren estos locales nocivos a la salud y a la identidad.

martes, 1 de enero de 2013

¿Pensaron que no se acaba el mundo?

El 2012 ha sido un año de muchos desencantos y muchas razones para renacer la esperanza.


He perdido algunos amigos, he ganado algunos otros. Hemos perdido algunas batallas y hemos ganado algunas otras.

Hay pérdidas que duelen, como la partida de Eleanor Weiss.

También duele el asesinato de personas como el muchacho que cayó en Cajamarca por defender sus aguas, junto a otros caídos ahí y en Espinar. O la niña asesinada por el gobierno para justificar una cortina de humo en el Vrae. Da coraje.

Pero hay pérdidas que en vez de doler sanan. Por ejemplo el distanciamiento de colegas comiqueros que ya se definieron por la mediocridad y el apoyo a la injusticia (si alguien vio la revista Qosqomic, no pensé que algo tan malo podría salir de Cusco: machismo, derechismo, alienación, piratería)

Y qué ganas de vivir me han puesto aquellos que no se rindieron ante la adversidad y las traiciones, allí en Espinar, qué gusto poder decir que soy amigo del Sullca, de la Vero, de tantos otros. Qué gusto poder decir que conozco a muchos dirigentes y a muchos campesinos que me brindan su amistad como ayni.

En Chinchaypucyo he ganado más amigos, algunos son montañas sagradas, así que eso ya es palabra mayor. Libro incluido.

Ya más en serio. Este ha sido el año de la gran traición, que sí pues, sabíamos que vendría pero nunca pensamos que tan pronto ni tan grande. Qué Ollanta pa tan felón. Qué decepción los que siguen con él, como Karol y tantos otros.

Ha sido el año en que la empresa ejemplo de responsabilidad social Xstrata ha quedado desenmascarada como lo abusiva y contaminadora que es, y que los policías están tan al servicio de las empresas que instalan sus comisarías dentro de las minas. Y ha sido el año que los pueblos de Bambamarca, Celendín y Cajamarca derrotaron al estado de emergencia.

Qué gusto haber recibido y despachado a la bandera de la Pachamama.

Qué gusto que el Muro de la Haukaypata haya seguido hablando, allí también hemos ganado compañeros.

Y el 21, cuando el mundo se iba a acabar, la mayoría pensó que no pasó nada. Qué equivocados están, seguro no oyeron el silencio zapatista. Wayqeykuna panaykuna: el mundo conocido se está acabando, lo vamos a acabar con nuestras luchas y esperanzas, Pachamama lo exige.

Para enero se viene el retorno de la revista Riqchary, también el boletín Watanay, un nuevo Ch’illico, en fin, hartas cositas porque varios proyectos se han reactivado, quizás llamados por la profecía maya, quien sabe.

Y ya vuelve a Cusco mi yanantin, que es quien me da más ganas de seguir andando por el camino de la alegre rebeldía. Ahora con nuestra casita ya Claudia se termina de nacionalizar cusqueña. ¿Qué más podría pedirle a la vida? Para agradecer tendré que pagar bien haciendo lo que la historia nos posibilita.

Salud y anarkía

domingo, 2 de diciembre de 2012

Las cortinas de ahora

Sabemos bien que los gobiernos usan noticias para distraer a la población, que ocupan los medios de comunicación desplazando a las noticias realmente importantes. A esta práctica la conocemos como las "cortinas de humo".


El gobierno de Fujimori utilizó masivamente este recurso, inventando todo tipo de noticias sensacionalistas cada vez que quería ocultar alguna acción corrupta o entreguista de su gobierno. Recordemos las vírgenes que lloraban, el concierto de Michael Jackson que fue casi junto con el referendun de la Constitución, o la guerra de “Tiwinza” que ayudó la reelección de Fujimori, al mismo tiempo que desplazaba los escándalos por corrupción y narcotráfico en los militares de ambos países. Y estuvo el enorme montaje que significó la captura del “camarada Feliciano”, el último líder de Sendero Luminoso al cavar el segundo mandato y cuando las críticas a su nueva reelección crecían por todos lados.

Toledo siguió usando este recurso, la práctica se fue perfeccionando con los años y en tiempos de Alan García ya no se recurría solo a inventar noticias sensacionalistas, sino usar noticias reales pero de menor trascendencia para usarlas como "cortinas de humo". Abencia Meza, Marco Antonio, todos fueron usados por la prensa carroñera y el gobierno de turno. El caso más patético fue el de Ciro Castillo, que fue estirado durante un año y ocupó casi todos los titulares del diario Ojo, además que las familias implicadas en el caso se prestaron al juego de forma vergonzosa. No es casual que Ciro se extraviara en el Colca (Arequipa), justo la misma semana que el pueblo de Islay libraba su mayor batalla contra el proyecto minero Tía María (también en Arequipa), luego el caso fue levantado cada que se necesitaba opacar algún conflicto como el de Puno.

Ollanta también uso cortinas muy claras como la captura del “camarada Artemio”, último líder de Sendero el mismo día que la marcha por el agua llegaba de Cajamarca a Lima. Hoy la estrategia ha sido mejorada, los medios de comunicación y el gobierno usan algún tema de interés para reactivar ciertos debates en la opinión pública, que son importantes, y justo por eso sirven muy bien para ocultar otros temas.

El indulto

Se ha reactivado la discusión de si Alberto Fujimori -condenado por corrupción y violación de derechos humanos- merece el indulto presidencial. Siendo esta una gracia que puede otorgar el presidente, la discusión está demás, pero la han insertado en los medios porque saben que produce indignación en mucha gente. Nos obligan a manifestarnos, salir a las calles, opinar; para distraernos de otras luchas que les son más peligrosas (como la heroica resistencia cajamarquina).

De todas maneras tenemos que condenar la posibilidad del indulto y manifestarnos contra él, pero sin descuidar los temas de fondo.

El Movadef

El otro tema de estos meses es el supuesto crecimiento del Movadef, la nueva organización de fachada de Sendero Luminoso. Aplican una estrategia que les funcionó en el pasado, dejan crecer a un grupo extremista, evitan el debate público de sus ideas y condenan a cualquiera que lo intente, acusándolo de cómplice del "terrorismo". Se pretende crear un pretexto para disminuir la libertad de expresión, con propuestas como la ley del Negacionismo que busca dos cosas: tener un pretexto de criminalización de la protesta y aumentar el "radicalismo" de ese grupo, para que el pretexto siga vigente y crezca. Sí, es un círculo vicioso.

Con esta campaña nos obligan a deslindar del terrorismo a cada rato, es una cortina y a la vez una amenaza. Y el Movadef es parte de la campaña, le hacen el juego para mostrarse como "perseguidos políticos", después de todo, Sendero siempre se prestó al sensacionalismo.

El diferendo en La Haya

La rivalidad entre Perú y Chile tiene una larga historia, heredada de las guerras del siglo XIX pero que hoy en día, con la presencia de muchas empresas chilenas en territorio peruano, le sirve muy bien al poder de turno. El tema es que dos países se pelean por un pedazo de mar rico en peces pero bastante contaminado, entre otras cosas por esa actividad pesquera.

Recordemos que en los años 90 el enemigo era Ecuador, porque así lo decían el gobierno y los medios, hasta que llegaron a la guerra del 95, en la que ambos ejércitos ocuparon Tiwinza y cada uno lo mostró en sus medios nacionales, primera vez que dos ejércitos ganan ocupando al mismo tiempo y por separado el mismo punto (así de absurdo como suena). En ese tiempo hasta periodistas lúcidos como Hildebrandt se dejaron arrastrar por dicha cortina, como ahora lo hacen con la supuesta invasión chilena (incluido el hoy aún más lúcido Hildebrandt).

La verdad es que las empresas chilenas que nos invaden no son chilenas sino transnacionales que usan a Chile sólo de testaferro. Sea el que sea el resultado de la Haya, es una cortina de humo.

lunes, 3 de septiembre de 2012

Primer Ministro propone “Ley de Negacionismo”

Hugo Blanco

Juan Jiménez Mayor, primer ministro, ha propuesto la “Ley de Negacionismo” que sancione penalmente a todo el que niegue que las agrupaciones “Sendero Luminoso” (“SL”) y “Movimiento Revolucionario Tupac Amaru” (“MRTA”) fueron terroristas. Una ley que castigue el delito de opinión.
Terrorista es quien sintiéndose incapaz de convencer de sus posiciones políticas con razones, pretende persuadir mediante el terror.
SL y MRTA, por lo menos en un principio, actuaron para acabar con la situación de opresión que vive nuestro pueblo. La experiencia de los 20 años de guerra interna ha mostrado suficientemente que debido a sus acciones nuestro pueblo fue más aplastado que nunca, pues el sistema castigaba con masacres cualquier protesta social calificándola de terrorista. La guerra interna no produjo ninguna mejoría para el pueblo oprimido, produjo 70,000 muertos, además de desaparecidos, torturados, encarcelados, desplazados.Por esas razones censuramos el terrorismo de SL. y MRTA.
Si ha de aprobarse el proyecto de ley mencionado, también debe señalarse que se castigará a quienes nieguen el terrorismo de Estado, mucho más criminal que el de SL y MRTA.
Si ambos grupos cometieron terrorismo para acabar con la situación de opresión de nuestro pueblo, el terrorismo de Estado se cometió para garantizar el mantenimiento de la opresión del pueblo peruano por las grandes empresas transnacionales, extranjeras. Fue una feroz acción anti-peruana.
Además, frente al terrorismo de SL y MRTA, tiene el agravante de que mientras los miembros de estos grupos arriesgaban su vida o su libertad, los terroristas gubernamentales pensaban saber que actuaban con total impunidad. Afortunadamente, en muy pocos casos, fueron levemente castigados debido a la fuerte presión popular, como Fujimori que está en una prisión dorada o Videla, el terrorista de Estado argentino.
En el Perú el terrorismo de Estado fue practicado por los tres gobiernos de los años de la guerra interna: El de Belaúnde (calificado como el “gran demócrata” por el sistema opresor), el de Alan García y el de Fujimori.
Sin embargo no sólo ellos. Vemos que el gobierno militar de Ollanta Humala, continúa practicando el terrorismo de Estado. Luego de haber prometido en su campaña electoral que lucharía por el agua contra el oro, ha ordenado asesinar, entre los muchos muertos que ya cuenta en su haber, a pacíficos defensores del agua. Como vemos, a través de su “gabinete del diálogo”, dirigido por el proponente de esta ley, el gobierno “Nacionalista” continúa matando peruanos poniéndose al servicio de compañías extranjeras.
Exigimos que si la ley ha de castigar a quienes nieguen el carácter terrorista de SL y MRTA, también debe castigar a quienes nieguen el carácter de terroristas de los ejecutores del terrorismo de Estado.   

Setiembre 2012

martes, 28 de agosto de 2012

El tiempo del "diálogo" se acaba



Roberto Ojeda

Una canción surgida durante el con flicto de Conga y cantada por el grupo Tinkariy inicia con el grito "No más diálogo" seguido de la frase "como engañaron a Atahualpa", reflejando la idea de que esto del diálogo en realidad es un engaño, una treta para calmar los conflictos, por algo a las mesas de diálogo también se les llama "mecidas" de diálogo.

Los años recientes hemos oído reiteradas veces que la solución a los conflictos sociales es el diálogo, lo dicen sectores de derecha e izquierda que critican la falta de actitud dialogante de los últimos gobiernos; lo dicen también los movimientos sociales que entre sus demandas exigen diálogo. Sin embargo, los movimientos que han tenido resultados positivos no lo han logrado por la vía del diálogo.

Se ha vuelto algo común que el gobierno y las empresas eviten el diálogo hasta que el conflicto es insostenible, entonces activan una mesa de diálogo que dura algún tiempo sin solucionar el conflicto, pues casi siempre termina cuestionada por parte o todas las organizaciones implicadas. Y es que cuando se habla de solucionar los conflictos no se está pensando en solucionar las causas del conflicto, solo evitar que este se prolongue o se agudice. La función de las mesas es que deje de haber conflicto, no que deje de haber problemas, en muchos casos más bien es prolongar estos problemas.

Los conflictos surgen porque existe un choque de intereses, por un lado las empresas y el Estado con la visión extractivista que pretende hacer un gran negocio a partir de un determinado recurso natural (mineral, hidrocarburo, agua); por el otro una población que ve en estos proyectos un peligro para su medio ambiente, su cultura, su organización y su futuro. El conflicto se presenta cuando la población tiene capacidad de respuesta, se organiza y quiere frenar el proyecto-amenaza.

Las mesas de diálogo llevan el debate al aspecto técnico, el Estado pone un montón de técnicos expertos en atarantar a los pobladores, lo que no dicen es que estos técnicos van con consignas políticas para convencer y confundir a sus interlocutores. El diálogo se convierte en una tregua a favor de los proyectos que por lo bajo se siguen promocionando y financiando campañas de desprestigio de los movimientos, acusándolos de "politizar" el conflicto.

Lo que hemos visto en los años más recientes es el triunfo de algunos de estos movimientos sociales en la medida que han logrado unidad, difusión y fuerza en su posición, no así cuando se entrampan en el diálogo. Islay logró parar el proyecto minero Tía María, Carabaya a la hidroeléctrica de Inambari, los aymaras a la mina Santa Ana, recientemente Cajamarca está haciendo valer su no al proyecto Conga, a pesar de todas las campañas en su contra. Lo importante es que los movimientos no bajan la guardia, no se fían, insisten, amplían su lucha.

jueves, 23 de agosto de 2012

Concesiones mineras en el Cusco

La congresista Verónica Mendoza nos ha facilitado los mapas y listados de las concesiones mineras en la región Cusco. Importante información que no es fácil de obtener para las organizaciones sociales. Esperamos que no le acusen de “azuzar” por el simple hecho de colaborar con el derecho de la población a ser informados.
Esta información nos indica que la región del Cusco, a abril del 2012, presenta un total de 2,504 concesiones mineras. De las cuales, solo 336 son concesiones mineras no metálicas (canteras), mientras que 2,168 son concesiones mineras metálicas. Esto es sin contar las más de 200 concesiones que se encuentran en regiones vecinas pero que también afectan territorio cusqueño.
La provincia con mayor cantidad de concesiones es Quispicanchis (743), seguida de Chumbivilcas (493) y Espinar (326). Sin embargo, en cantidad de hectáreas concesionadas resalta Chumbivilcas (367,187.44 ha), seguida de Quispicanchis (317,087.29 ha) y Espinar (231,863.42 ha). Otras provincias con más de 100 concesiones y más de 50,000 hectáreas concesionadas son: Paruro (152 concesiones), La Convención (168), Canchis (137), Calca (125) y Anta (123).

Respecto a las concesiones metálicas, que representan peligros para la salud y el medio ambiente, las provincias con mayor cantidad de concesiones son: Chumbivilcas (491 concesiones y 366,787.44 ha),  Quispicanchis (665 concesiones y 317,087.29 ha) y Espinar (315 concesiones y 231,176.94 ha). Otras provincias con más de 100 concesiones y más de 50,000 hectáreas concesionadas son: Paruro (143 concesiones), La Convención (159), Calca (98) y Canchis (96).
El distrito de Capacmarca (Chumbivilcas) está concesionado al 100% de su territorio. Otros distritos que se aproximan a estas cifras son: Espinar y Pallapata (Espinar);  Omacha, Accha y Ccapi (Paruro); Camanti (Quispicanchis); todos los de Chumbivilcas a excepción de Santo Tomás. Con cerca o más del 50% del territorio concesionado están: Chinchaypujio y Limatambo (Anta); Yanatile (Calca); Checca (Canas); Santo Tomás (Chumbivilcas); Condoroma, Ocoruro, Alto Pichigua y Coporaque (Espinar); Ocobamba (La Convención); Huanoquite y Colcha (Paruro); Carhuayo (Quispicanchis). De los 101 distritos de la región, los únicos sin concesiones son Pichari y Quimbiri en la zona del VRAE (La Convención) y Machupicchu en Urubamba.
Muchas concesiones se ubican en áreas naturales protegidas y zonas arqueológicas: en el área natural de 4 lagunas (Acomayo y Canas), en las zonas naturales y arqueológicas de Pachatusan y Pikillacta  (Calca y Quispicanchis), en la zona arqueológica del Valle Sagrado (Calca), en el área natural Suyckutambo-Echoccollo (Suyckutambo ), en la nación Queros (K’osñipata y Camanti), en 4 áreas naturales del distrito de Camanti (Quispicanchis), en la propuesta de área de conservación del Ausangate (Quispicanchis y Canchis), así como alrededor del santuario de Qoyllorit’i (Carhuayo y Ocongate).
*Toda esta información (listados de concesiones y mapas) pueden solicitarnos al correo  puriqmichikuna@hotmail.com, del Colectivo El Muro.
CONCESIONES MINERAS EN LA REGIÓN CUSCO (a abril-mayo 2012)
PROVINCIA
CANTIDAD DE CONCESIONES
TOTAL HECTÁREAS CONCESIONADAS
ACOMAYO
30
19,250.79
ANTA
123
47,009.06
CALCA
125
73,742.63
CANAS
57
33,600.01
CANCHIS
137
62,893.63
CHUMBIVILCAS
493
367,187.44
CUSCO
33
8,583.09
QUISPICANCHIS
743
326,798.54
ESPINAR
326
231,863.42
LA CONVENCIÓN
168
97,662.33
PARURO
152
101,513.11
PAUCARTAMBO
76
32,534.91
URUBAMBA
41
8,473.98
REGIÓN CUSCO
2,504
1,411,112.94


CONCESIONES MINERAS METÁLICAS EN LA REGIÓN CUSCO (a abril-mayo 2012)
PROVINCIA
CANTIDAD DE CONCESIONES
TOTAL HECTÁREAS CONCESIONADAS
ACOMAYO
21
15,050.79
ANTA
59
36,400.00
CALCA
98
69,045.66
CANAS
44
28,000.01
CANCHIS
96
53,553.63
CHUMBIVILCAS
491
366,787.44
CUSCO
7
4,000.00
QUISPICANCHIS
665
317,087.29
ESPINAR
315
231,176.94
LA CONVENCIÓN
159
95,662.33
PARURO
143
99,813.11
PAUCARTAMBO
62
30,900.00
URUBAMBA
8
1,600.00
REGIÓN CUSCO
2,168
1,349,077.20

domingo, 8 de julio de 2012

Un nuevo mundo nace ante nuestros ojos

Reflexiones sobre los conflictos sociales

Roberto Ojeda Esclante

En los conflictos sociales que siguen creciendo en el país, algunos solo ven un reflejo de la debilidad del Estado peruano, la falta de mayor institucionalidad, gobernabilidad y esos términos que se van inventando a medida que la sociedad aumenta su decadencia. Pero si observamos detenidamente, allí mismo, ante nuestros ojos, aparecen indicios de algo socialmente diferente, elementos de posibles soluciones a la crisis social actual.

El origen de los conflictos
Se habla de conflicto para afirmar que se trata de una falla dentro del orden establecido, algo que debería ser superado. Entonces se vuelve indispensable ubicar las causas de este desperfecto, es innegable que la causa de la conflictividad actual es un resultado de la agresión del neoliberalismo a las poblaciones locales, que se sienten agredidas en la medida que se incrementa el afán extractivista.
Los conflictos no se dan en nuestro país solamente, todo el continente y hasta el planeta enfrentan conflictos entre las empresas que extraen recursos naturales de la tierra y las poblaciones que resultan afectadas en sus derechos, territorios y medio ambiente. El Perú lidera esta conflictividad porque también tiene la mayor cantidad de proyectos extractivos, principalmente mineros y petroleros, aunque también están el gas y los conflictos por el agua (hidroeléctricas y trasvase de aguas).
Visto así, la solución del conflicto parece simple. Ya que imponer el proyecto causante del conflicto es imposible, porque generaría mayor conflictividad; sólo queda la negociación, el diálogo. Pero en algunos casos la tozudez de las empresas y el Estado, así como algo más profundo que va surgiendo en la población, dificultan esa negociación.

¿Quiénes están en conflicto?
Los actores de cada conflicto son los mismos. Por un lado alguna empresa transnacional (mayormente de Norteamérica), por el otro una población organizada (mayormente campesina y/o indígena) y el Estado casi siempre interviniendo como protector de la empresa.
Las empresas transnacionales son propiedad de accionistas que manejan mucho dinero, multimillonarios que son la élite del mundo actual. Unas empresas son divisiones de empresas mayores (Pluspetrol viene a ser parte de Repsol), algunas tienen testaferros nacionales (Newmont tiene a minas Buenaventura). Los aliados de las empresas son todos aquellos que resultan financiados por las empresas, ya sean los políticos de derecha, canales de televisión, periódicos, ongs, fundaciones, iglesias.
El Estado queda en este grupo porque las transnacionales controlan la política a través de la banca internacional, que es propiedad de los mismos dueños de las empresas extractivas. Así, el ejército y la policía también quedan al servicio de las empresas, en algunos casos los policías trabajan para la empresa directamente, llegando a extremos como la instalación de una comisaría en el campamento minero de Xstrata Tintaya.
Cada población tiene su propio proceso, producto de los años de resistencia, su relación y aprendizaje de luchas de poblaciones vecinas. Las que han logrado organizarse más son las que presentan mayor resistencia, casi siempre organizadas en frentes de defensa, nacidos precisamente para defenderlos. Según el lugar y el grado de conflictividad pueden contar con algunos aliados, sean organizaciones gubernamentales (municipio) o no gubernamentales (ongs, sectores de la iglesia, colectivos).

Buscando un después al “desarrollo”
El sistema capitalista se halla claramente en crisis. Se trata de varias crisis: social (genera conflictos), económica (cada vez hay más desigualdad y pobreza), cultural (alienación, pérdida de valores) y ambiental (la principal crisis es la que deteriora el medio ambiente). Estas crisis se originan en la tendencia “desarrollista” que puede llegar a depredar la naturaleza, destrozar poblaciones y deshumanizar a la gente, con el único propósito de obtener más y más ganancias.
El término “conflicto social” es de uso relativamente reciente, utilizado para referirse a lo que en otros tiempos llamábamos “lucha social”. Lo que en realidad está sucediendo es que, ante una agresión poderosa, las poblaciones se ven forzadas a organizarse para defenderse, para plantear alternativas capaces de negociar con las empresas y el estado.
Las poblaciones organizadas se convierten en movimientos sociales, corrientes de pensamiento y acción que buscan una solución a los problemas “desde abajo”, desde su propia situación. El pensador uruguayo Raúl Zibechi ha seguido varios movimientos sociales en el continente, planteando que en esas luchas y esos movimientos están “naciendo” otras formas de organizar la sociedad, creando alternativas que puedan reemplazar el sistema dominante.

Indicios de alternativas “nacientes”
Cuando una población reclamaba que le consulten antes de imponer determinado proyecto, oí a una periodista decir que “en la Democracia no se consulta”. Sí pues, así fue hasta ahora. La democracia consistía en que la población elige representantes, a quienes les delega la toma de decisiones para toda la población, el Estado era soberano, legitimado por esa delegación de poder. Sin embargo, los movimientos sociales actuales exigen que para cualquier cosa que les afecte, deben ser consultados. Esto ha sido tomado del Convenio 169 sobre pueblos indígenas, pero se ha extendido. La consulta implica que el Estado ya no es tan soberano, que la población exige compartir esa soberanía.
Los diversos sectores de la sociedad tienen sus propias organizaciones que velan por sus intereses, reconocidas formalmente y con espacios de intervención establecidos (sindicatos, federaciones, partidos políticos, hasta ongs). Pero los movimientos actuales son liderados por organizaciones no reconocidas formalmente, los frentes de defensa y comités de lucha agrupan a varias organizaciones sindicales y otros. Los dirigentes son elegidos al margen de los mecanismos de la democracia formal, pero cuentan con mayor legitimidad que cualquier autoridad o dirigente “formal”.
Los líderes reconocidos son siempre “dirigentes”, pues son los que dirigen una lucha colectiva. En algunos casos, al dejar la dirigencia su liderazgo también cesa. Estamos ante la presencia de una organización asamblearia en vez de representativa, que se sustenta en bases que no comparten una sola ideología, son diversas y plurales, y allí está uno de los secretos de su fuerza. En muchos casos sus principales aliados también son organizaciones no formales (colectivos).
Las estrategias utilizadas no se limitan a lo permitido. Son múltiples, mayormente pacíficas, simbólicas y pedagógicas (movilizaciones, actos visuales, artísticos, intervenciones públicas), pero también drásticas (como el bloqueo o ataque a locales públicos o de empresas, que resultan siendo expresión de un “contrapoder”, una demostración de que el movimiento también tiene poder).
Siempre se ha hablado sobre la unidad, la necesidad de tener proyectos conjuntos, “nacionales”, que nos agrupen en horizonte y en acciones. Sin embargo, en los movimientos más fuertes de nuestros días vemos más bien una pluralidad. A pesar de coordinaciones e intercambios entre los movimientos, no se logra la unidad y no precisamente porque no la busquen. Cada lucha sigue su propia dinámica, esto, que podría verse como una debilidad, a la vez es un rasgo de algo nuevo. Se trata de luchas territoriales, ubicadas en un territorio específico, una “micro-nacionalidad” (los aymaras del sur de Puno, los k’anas de espinar, los shilicos y cajachos de Cajamarca). En la lucha se reivindica también una identidad y por eso poco importa lo que opinen “los otros” (Lima y las ciudades). Lo que no descarta la búsqueda y utilidad de respaldo de otros lugares (movimientos de otras regiones, pero también activistas en las ciudades).
Quizás lo más trascendente esté en el discurso que manejan. El reclamo principal es la defensa del medio ambiente, en muchos casos combinado con demandas culturales (identidades indígenas), territoriales o clasistas (la lucha de los pobres contra los ricos, nuevamente). Discursos también plurales, que no se basan en la ideología o en la racionalidad, sino en sentimientos, deseos de vivir bien (allin kausay), de solucionar los problemas que el extractivismo capitalista ha generado. Allí radica la importancia de lo que está sucediendo, en la búsqueda de soluciones a los problemas que el sistema no podrá encontrar en su interior.