lunes, 3 de septiembre de 2012

Primer Ministro propone “Ley de Negacionismo”

Hugo Blanco

Juan Jiménez Mayor, primer ministro, ha propuesto la “Ley de Negacionismo” que sancione penalmente a todo el que niegue que las agrupaciones “Sendero Luminoso” (“SL”) y “Movimiento Revolucionario Tupac Amaru” (“MRTA”) fueron terroristas. Una ley que castigue el delito de opinión.
Terrorista es quien sintiéndose incapaz de convencer de sus posiciones políticas con razones, pretende persuadir mediante el terror.
SL y MRTA, por lo menos en un principio, actuaron para acabar con la situación de opresión que vive nuestro pueblo. La experiencia de los 20 años de guerra interna ha mostrado suficientemente que debido a sus acciones nuestro pueblo fue más aplastado que nunca, pues el sistema castigaba con masacres cualquier protesta social calificándola de terrorista. La guerra interna no produjo ninguna mejoría para el pueblo oprimido, produjo 70,000 muertos, además de desaparecidos, torturados, encarcelados, desplazados.Por esas razones censuramos el terrorismo de SL. y MRTA.
Si ha de aprobarse el proyecto de ley mencionado, también debe señalarse que se castigará a quienes nieguen el terrorismo de Estado, mucho más criminal que el de SL y MRTA.
Si ambos grupos cometieron terrorismo para acabar con la situación de opresión de nuestro pueblo, el terrorismo de Estado se cometió para garantizar el mantenimiento de la opresión del pueblo peruano por las grandes empresas transnacionales, extranjeras. Fue una feroz acción anti-peruana.
Además, frente al terrorismo de SL y MRTA, tiene el agravante de que mientras los miembros de estos grupos arriesgaban su vida o su libertad, los terroristas gubernamentales pensaban saber que actuaban con total impunidad. Afortunadamente, en muy pocos casos, fueron levemente castigados debido a la fuerte presión popular, como Fujimori que está en una prisión dorada o Videla, el terrorista de Estado argentino.
En el Perú el terrorismo de Estado fue practicado por los tres gobiernos de los años de la guerra interna: El de Belaúnde (calificado como el “gran demócrata” por el sistema opresor), el de Alan García y el de Fujimori.
Sin embargo no sólo ellos. Vemos que el gobierno militar de Ollanta Humala, continúa practicando el terrorismo de Estado. Luego de haber prometido en su campaña electoral que lucharía por el agua contra el oro, ha ordenado asesinar, entre los muchos muertos que ya cuenta en su haber, a pacíficos defensores del agua. Como vemos, a través de su “gabinete del diálogo”, dirigido por el proponente de esta ley, el gobierno “Nacionalista” continúa matando peruanos poniéndose al servicio de compañías extranjeras.
Exigimos que si la ley ha de castigar a quienes nieguen el carácter terrorista de SL y MRTA, también debe castigar a quienes nieguen el carácter de terroristas de los ejecutores del terrorismo de Estado.   

Setiembre 2012

martes, 28 de agosto de 2012

El tiempo del "diálogo" se acaba



Roberto Ojeda

Una canción surgida durante el con flicto de Conga y cantada por el grupo Tinkariy inicia con el grito "No más diálogo" seguido de la frase "como engañaron a Atahualpa", reflejando la idea de que esto del diálogo en realidad es un engaño, una treta para calmar los conflictos, por algo a las mesas de diálogo también se les llama "mecidas" de diálogo.

Los años recientes hemos oído reiteradas veces que la solución a los conflictos sociales es el diálogo, lo dicen sectores de derecha e izquierda que critican la falta de actitud dialogante de los últimos gobiernos; lo dicen también los movimientos sociales que entre sus demandas exigen diálogo. Sin embargo, los movimientos que han tenido resultados positivos no lo han logrado por la vía del diálogo.

Se ha vuelto algo común que el gobierno y las empresas eviten el diálogo hasta que el conflicto es insostenible, entonces activan una mesa de diálogo que dura algún tiempo sin solucionar el conflicto, pues casi siempre termina cuestionada por parte o todas las organizaciones implicadas. Y es que cuando se habla de solucionar los conflictos no se está pensando en solucionar las causas del conflicto, solo evitar que este se prolongue o se agudice. La función de las mesas es que deje de haber conflicto, no que deje de haber problemas, en muchos casos más bien es prolongar estos problemas.

Los conflictos surgen porque existe un choque de intereses, por un lado las empresas y el Estado con la visión extractivista que pretende hacer un gran negocio a partir de un determinado recurso natural (mineral, hidrocarburo, agua); por el otro una población que ve en estos proyectos un peligro para su medio ambiente, su cultura, su organización y su futuro. El conflicto se presenta cuando la población tiene capacidad de respuesta, se organiza y quiere frenar el proyecto-amenaza.

Las mesas de diálogo llevan el debate al aspecto técnico, el Estado pone un montón de técnicos expertos en atarantar a los pobladores, lo que no dicen es que estos técnicos van con consignas políticas para convencer y confundir a sus interlocutores. El diálogo se convierte en una tregua a favor de los proyectos que por lo bajo se siguen promocionando y financiando campañas de desprestigio de los movimientos, acusándolos de "politizar" el conflicto.

Lo que hemos visto en los años más recientes es el triunfo de algunos de estos movimientos sociales en la medida que han logrado unidad, difusión y fuerza en su posición, no así cuando se entrampan en el diálogo. Islay logró parar el proyecto minero Tía María, Carabaya a la hidroeléctrica de Inambari, los aymaras a la mina Santa Ana, recientemente Cajamarca está haciendo valer su no al proyecto Conga, a pesar de todas las campañas en su contra. Lo importante es que los movimientos no bajan la guardia, no se fían, insisten, amplían su lucha.

jueves, 23 de agosto de 2012

Concesiones mineras en el Cusco

La congresista Verónica Mendoza nos ha facilitado los mapas y listados de las concesiones mineras en la región Cusco. Importante información que no es fácil de obtener para las organizaciones sociales. Esperamos que no le acusen de “azuzar” por el simple hecho de colaborar con el derecho de la población a ser informados.
Esta información nos indica que la región del Cusco, a abril del 2012, presenta un total de 2,504 concesiones mineras. De las cuales, solo 336 son concesiones mineras no metálicas (canteras), mientras que 2,168 son concesiones mineras metálicas. Esto es sin contar las más de 200 concesiones que se encuentran en regiones vecinas pero que también afectan territorio cusqueño.
La provincia con mayor cantidad de concesiones es Quispicanchis (743), seguida de Chumbivilcas (493) y Espinar (326). Sin embargo, en cantidad de hectáreas concesionadas resalta Chumbivilcas (367,187.44 ha), seguida de Quispicanchis (317,087.29 ha) y Espinar (231,863.42 ha). Otras provincias con más de 100 concesiones y más de 50,000 hectáreas concesionadas son: Paruro (152 concesiones), La Convención (168), Canchis (137), Calca (125) y Anta (123).

Respecto a las concesiones metálicas, que representan peligros para la salud y el medio ambiente, las provincias con mayor cantidad de concesiones son: Chumbivilcas (491 concesiones y 366,787.44 ha),  Quispicanchis (665 concesiones y 317,087.29 ha) y Espinar (315 concesiones y 231,176.94 ha). Otras provincias con más de 100 concesiones y más de 50,000 hectáreas concesionadas son: Paruro (143 concesiones), La Convención (159), Calca (98) y Canchis (96).
El distrito de Capacmarca (Chumbivilcas) está concesionado al 100% de su territorio. Otros distritos que se aproximan a estas cifras son: Espinar y Pallapata (Espinar);  Omacha, Accha y Ccapi (Paruro); Camanti (Quispicanchis); todos los de Chumbivilcas a excepción de Santo Tomás. Con cerca o más del 50% del territorio concesionado están: Chinchaypujio y Limatambo (Anta); Yanatile (Calca); Checca (Canas); Santo Tomás (Chumbivilcas); Condoroma, Ocoruro, Alto Pichigua y Coporaque (Espinar); Ocobamba (La Convención); Huanoquite y Colcha (Paruro); Carhuayo (Quispicanchis). De los 101 distritos de la región, los únicos sin concesiones son Pichari y Quimbiri en la zona del VRAE (La Convención) y Machupicchu en Urubamba.
Muchas concesiones se ubican en áreas naturales protegidas y zonas arqueológicas: en el área natural de 4 lagunas (Acomayo y Canas), en las zonas naturales y arqueológicas de Pachatusan y Pikillacta  (Calca y Quispicanchis), en la zona arqueológica del Valle Sagrado (Calca), en el área natural Suyckutambo-Echoccollo (Suyckutambo ), en la nación Queros (K’osñipata y Camanti), en 4 áreas naturales del distrito de Camanti (Quispicanchis), en la propuesta de área de conservación del Ausangate (Quispicanchis y Canchis), así como alrededor del santuario de Qoyllorit’i (Carhuayo y Ocongate).
*Toda esta información (listados de concesiones y mapas) pueden solicitarnos al correo  puriqmichikuna@hotmail.com, del Colectivo El Muro.
CONCESIONES MINERAS EN LA REGIÓN CUSCO (a abril-mayo 2012)
PROVINCIA
CANTIDAD DE CONCESIONES
TOTAL HECTÁREAS CONCESIONADAS
ACOMAYO
30
19,250.79
ANTA
123
47,009.06
CALCA
125
73,742.63
CANAS
57
33,600.01
CANCHIS
137
62,893.63
CHUMBIVILCAS
493
367,187.44
CUSCO
33
8,583.09
QUISPICANCHIS
743
326,798.54
ESPINAR
326
231,863.42
LA CONVENCIÓN
168
97,662.33
PARURO
152
101,513.11
PAUCARTAMBO
76
32,534.91
URUBAMBA
41
8,473.98
REGIÓN CUSCO
2,504
1,411,112.94


CONCESIONES MINERAS METÁLICAS EN LA REGIÓN CUSCO (a abril-mayo 2012)
PROVINCIA
CANTIDAD DE CONCESIONES
TOTAL HECTÁREAS CONCESIONADAS
ACOMAYO
21
15,050.79
ANTA
59
36,400.00
CALCA
98
69,045.66
CANAS
44
28,000.01
CANCHIS
96
53,553.63
CHUMBIVILCAS
491
366,787.44
CUSCO
7
4,000.00
QUISPICANCHIS
665
317,087.29
ESPINAR
315
231,176.94
LA CONVENCIÓN
159
95,662.33
PARURO
143
99,813.11
PAUCARTAMBO
62
30,900.00
URUBAMBA
8
1,600.00
REGIÓN CUSCO
2,168
1,349,077.20

domingo, 8 de julio de 2012

Un nuevo mundo nace ante nuestros ojos

Reflexiones sobre los conflictos sociales

Roberto Ojeda Esclante

En los conflictos sociales que siguen creciendo en el país, algunos solo ven un reflejo de la debilidad del Estado peruano, la falta de mayor institucionalidad, gobernabilidad y esos términos que se van inventando a medida que la sociedad aumenta su decadencia. Pero si observamos detenidamente, allí mismo, ante nuestros ojos, aparecen indicios de algo socialmente diferente, elementos de posibles soluciones a la crisis social actual.

El origen de los conflictos
Se habla de conflicto para afirmar que se trata de una falla dentro del orden establecido, algo que debería ser superado. Entonces se vuelve indispensable ubicar las causas de este desperfecto, es innegable que la causa de la conflictividad actual es un resultado de la agresión del neoliberalismo a las poblaciones locales, que se sienten agredidas en la medida que se incrementa el afán extractivista.
Los conflictos no se dan en nuestro país solamente, todo el continente y hasta el planeta enfrentan conflictos entre las empresas que extraen recursos naturales de la tierra y las poblaciones que resultan afectadas en sus derechos, territorios y medio ambiente. El Perú lidera esta conflictividad porque también tiene la mayor cantidad de proyectos extractivos, principalmente mineros y petroleros, aunque también están el gas y los conflictos por el agua (hidroeléctricas y trasvase de aguas).
Visto así, la solución del conflicto parece simple. Ya que imponer el proyecto causante del conflicto es imposible, porque generaría mayor conflictividad; sólo queda la negociación, el diálogo. Pero en algunos casos la tozudez de las empresas y el Estado, así como algo más profundo que va surgiendo en la población, dificultan esa negociación.

¿Quiénes están en conflicto?
Los actores de cada conflicto son los mismos. Por un lado alguna empresa transnacional (mayormente de Norteamérica), por el otro una población organizada (mayormente campesina y/o indígena) y el Estado casi siempre interviniendo como protector de la empresa.
Las empresas transnacionales son propiedad de accionistas que manejan mucho dinero, multimillonarios que son la élite del mundo actual. Unas empresas son divisiones de empresas mayores (Pluspetrol viene a ser parte de Repsol), algunas tienen testaferros nacionales (Newmont tiene a minas Buenaventura). Los aliados de las empresas son todos aquellos que resultan financiados por las empresas, ya sean los políticos de derecha, canales de televisión, periódicos, ongs, fundaciones, iglesias.
El Estado queda en este grupo porque las transnacionales controlan la política a través de la banca internacional, que es propiedad de los mismos dueños de las empresas extractivas. Así, el ejército y la policía también quedan al servicio de las empresas, en algunos casos los policías trabajan para la empresa directamente, llegando a extremos como la instalación de una comisaría en el campamento minero de Xstrata Tintaya.
Cada población tiene su propio proceso, producto de los años de resistencia, su relación y aprendizaje de luchas de poblaciones vecinas. Las que han logrado organizarse más son las que presentan mayor resistencia, casi siempre organizadas en frentes de defensa, nacidos precisamente para defenderlos. Según el lugar y el grado de conflictividad pueden contar con algunos aliados, sean organizaciones gubernamentales (municipio) o no gubernamentales (ongs, sectores de la iglesia, colectivos).

Buscando un después al “desarrollo”
El sistema capitalista se halla claramente en crisis. Se trata de varias crisis: social (genera conflictos), económica (cada vez hay más desigualdad y pobreza), cultural (alienación, pérdida de valores) y ambiental (la principal crisis es la que deteriora el medio ambiente). Estas crisis se originan en la tendencia “desarrollista” que puede llegar a depredar la naturaleza, destrozar poblaciones y deshumanizar a la gente, con el único propósito de obtener más y más ganancias.
El término “conflicto social” es de uso relativamente reciente, utilizado para referirse a lo que en otros tiempos llamábamos “lucha social”. Lo que en realidad está sucediendo es que, ante una agresión poderosa, las poblaciones se ven forzadas a organizarse para defenderse, para plantear alternativas capaces de negociar con las empresas y el estado.
Las poblaciones organizadas se convierten en movimientos sociales, corrientes de pensamiento y acción que buscan una solución a los problemas “desde abajo”, desde su propia situación. El pensador uruguayo Raúl Zibechi ha seguido varios movimientos sociales en el continente, planteando que en esas luchas y esos movimientos están “naciendo” otras formas de organizar la sociedad, creando alternativas que puedan reemplazar el sistema dominante.

Indicios de alternativas “nacientes”
Cuando una población reclamaba que le consulten antes de imponer determinado proyecto, oí a una periodista decir que “en la Democracia no se consulta”. Sí pues, así fue hasta ahora. La democracia consistía en que la población elige representantes, a quienes les delega la toma de decisiones para toda la población, el Estado era soberano, legitimado por esa delegación de poder. Sin embargo, los movimientos sociales actuales exigen que para cualquier cosa que les afecte, deben ser consultados. Esto ha sido tomado del Convenio 169 sobre pueblos indígenas, pero se ha extendido. La consulta implica que el Estado ya no es tan soberano, que la población exige compartir esa soberanía.
Los diversos sectores de la sociedad tienen sus propias organizaciones que velan por sus intereses, reconocidas formalmente y con espacios de intervención establecidos (sindicatos, federaciones, partidos políticos, hasta ongs). Pero los movimientos actuales son liderados por organizaciones no reconocidas formalmente, los frentes de defensa y comités de lucha agrupan a varias organizaciones sindicales y otros. Los dirigentes son elegidos al margen de los mecanismos de la democracia formal, pero cuentan con mayor legitimidad que cualquier autoridad o dirigente “formal”.
Los líderes reconocidos son siempre “dirigentes”, pues son los que dirigen una lucha colectiva. En algunos casos, al dejar la dirigencia su liderazgo también cesa. Estamos ante la presencia de una organización asamblearia en vez de representativa, que se sustenta en bases que no comparten una sola ideología, son diversas y plurales, y allí está uno de los secretos de su fuerza. En muchos casos sus principales aliados también son organizaciones no formales (colectivos).
Las estrategias utilizadas no se limitan a lo permitido. Son múltiples, mayormente pacíficas, simbólicas y pedagógicas (movilizaciones, actos visuales, artísticos, intervenciones públicas), pero también drásticas (como el bloqueo o ataque a locales públicos o de empresas, que resultan siendo expresión de un “contrapoder”, una demostración de que el movimiento también tiene poder).
Siempre se ha hablado sobre la unidad, la necesidad de tener proyectos conjuntos, “nacionales”, que nos agrupen en horizonte y en acciones. Sin embargo, en los movimientos más fuertes de nuestros días vemos más bien una pluralidad. A pesar de coordinaciones e intercambios entre los movimientos, no se logra la unidad y no precisamente porque no la busquen. Cada lucha sigue su propia dinámica, esto, que podría verse como una debilidad, a la vez es un rasgo de algo nuevo. Se trata de luchas territoriales, ubicadas en un territorio específico, una “micro-nacionalidad” (los aymaras del sur de Puno, los k’anas de espinar, los shilicos y cajachos de Cajamarca). En la lucha se reivindica también una identidad y por eso poco importa lo que opinen “los otros” (Lima y las ciudades). Lo que no descarta la búsqueda y utilidad de respaldo de otros lugares (movimientos de otras regiones, pero también activistas en las ciudades).
Quizás lo más trascendente esté en el discurso que manejan. El reclamo principal es la defensa del medio ambiente, en muchos casos combinado con demandas culturales (identidades indígenas), territoriales o clasistas (la lucha de los pobres contra los ricos, nuevamente). Discursos también plurales, que no se basan en la ideología o en la racionalidad, sino en sentimientos, deseos de vivir bien (allin kausay), de solucionar los problemas que el extractivismo capitalista ha generado. Allí radica la importancia de lo que está sucediendo, en la búsqueda de soluciones a los problemas que el sistema no podrá encontrar en su interior.

Fujimala

¿Porqué Beto Tortiz no se somete al polígrafo? Ah!, ya recordé, es que los periodistas no tienen ideas propias, entonces, tampoco tienen mentiras propias.

Keiko le aconsejó a Ollanta que se parezca a Fujimori... y Ollanta le hizo caso

miércoles, 6 de junio de 2012

EL DELITO DE ÓSCAR MOLLOHUANCA



Sergio Sullca 06/06/2012 http://sullcasurandino.blogspot.com

Xstrata, había trabajado seis años en establecer una ficción a nivel mundial diciéndole a la gente que en Espinar tenía una excelente relación con las Comunidades Campesinas vía Convenio Marco. Mucho antes, desde el 2003, BHP Billiton había iniciado la construcción de esa ficción y la traspasó a Xstrata junto con todas sus acciones en el 2006. Esa ficción se estableció sobre el sufrimiento de las personas que empezaban a tener arsénico en la sangre y las familias que veían morir sus vacas.

Xstrata Tintaya que ya había puesto en marcha a su creatura, Fundación Tintaya, encontró dos formas perversas para solucionar el problema. Primero, sustituir las vacas muertas por otras vivas para que la gente tuviera una relativa tranquilidad, segundo, criar otras vacas pero con pastos y agua traídos de otro lugar, las vacas las traían de Puno y el agua del río Apurímac; estos vacunos fueron ubicados, con ironía y cinismo, cerca a las relaveras de Huinipampa y Camacmayo para que cada pasantía de ministros, autoridades, gobiernos regionales y municipales, comuneros de Cotabambas y otras zonas mineras, vieran que en Espinar, la minería podía convivir con la agricultura y la ganadería.

Habían reclamos alrededor de la empresa, a los cuales Xstrata respondió aislándolos unos de otros sin que tuvieran un referente o una organización que los aglutine. Instaló una política de oídos sordos contra quienes dejaron de aceptar las vacas y empezaron a exigir una solución definitiva porque no podían estar así toda la vida. Dos de esos dirigentes que eran testigos de los engaños de Xstrata, fueron Jacinto Ccorahua y Rice Ccorahua, del sector de Quetara, Comunidad de de Huisa Ccollana, quienes además empezaron a denunciar la aparición de filtraciones de aguas contaminadas de la relavera de Huinipampa en su sector por lo cual los animales seguían muriendo, pero al igual que sus vecinos, estaban aislados.

Desde el 2003, la organización que en un inicio se fundó para resistir a la empresa minera fue FREDERMICE, pero ésta se fue convirtiendo en el brazo social de Xstrata y los alcaldes provinciales de turno, Luis Álvarez, Lindley Salinas y Eloy Chancayauri, no tuvieron el valor de enfrentarse a la mina. La FUCAE, había sido mermada en su base histórica, las 72 comunidades de la provincia, por Fundación Tintaya que visitaba una tras otra ofreciendo obsequios y comprando dirigentes; el FUDIE, tuvo en sus filas siempre a ciudadanos indignados como Horacio Quispe y David Álvarez pero sin una estrategia para enfrentar la situación que con los años se hacía más grave.

Cuando vino la campaña electoral del 2010, el discurso más claro por la protección del medio ambiente, contra las estrategias de Xstrata y la apuesta por una minería responsable fue el de Óscar Mollohuanca. No se trataba de ningún improvisado sino del propulsor del Convenio Marco desde principios de década, ex alcalde con experiencia de gestión y lo más importante, confiable. Ni bien se ubicó como favorito empezó la contra campaña de Fundación Tintaya. Sus operadores iban comunidad por comunidad, con esos regalos que suelen dar los candidatos en campaña y mostraban papelotes o diapositivas, conforme al escenario y decían algunas cosas como éstas:

- Óscar enemigo, si entra no hay Convenio Marco. Pasado terrorista del PUM, su hermana estuvo en la cárcel. Mal elemento. Peligro para Espinar. Antiminero. Jamás votar por Mollohuanca.

Enrique Velarde, Iván valer, Graciela Velazco, Froilán Molleapaza, Gimy Venero, Ivo Nuñoncca, entre otros, formaron parte de ese equipo que con todo un aparato publicitario y un fuerte equipo logístico que incluía pintas, afiches, camionetas, programas de radio, etc. intentaron reducir a ese pequeño equipo de campesinos, jóvenes, estudiantes y dirigentes populares que secundaban a Mollohuanca. Por poco logran su objetivo, Óscar no ganó por mucho en aquellas elecciones del 2010, incluso ese domingo de elecciones se cortó la luz en Occoruro donde Óscar había ganado ampliamente. Con todo, no pudieron evitar que el Jurado lo proclamara ganador. Pudieron más su habitual sencillez, su forma de hablar pausado, preciso, sin adornos, directo y franco, en quechua y castellano.

Al entrar en ejercicio de funciones, el 01 de enero del 2011, Xstrata visitó a todas las ceremonias de juramentación de los alcaldes distritales menos la de Óscar que en su discurso mencionó entre sus políticas de gobierno la “Reformulación del Convenio Marco” y en los próximos meses pudo articular todos aquellos sufrimientos que se vivían alrededor de la mina especialmente de las mujeres que veían en peligro su hogar y su familia. Con mucha dificultad estableció una relación fluida con los dirigentes populares de las principales organizaciones sociales de Espinar, el canal municipal empezó, por fin, a mostrar los animalitos que nacían con malformaciones en la zona de influencia de Xstrata, empezó a elaborar la propuesta de Reformulación del Convenio Marco y recibía a cuantas mujeres y dirigentes comunales quisieran poner su denuncia por contaminación ambiental o algún atropello cometido por Xstrata, empezó a exigir las liquidaciones de las supuestas construcciones realizadas por Xstrata y Fundación Tintaya, a exigirle a la empresa la relación de espinarenses que trabajaban dentro de la empresa porque de acuerdo al Convenio Marco, el 70% de los trabajadores debía ser de Espinar, le exigió los resultados de la Evaluación del Estudio de Impacto Ambiental del año 2005, que presente sus supuestos estudios ambientales a la ciudadanía espinarense. Y todo, todo, siempre en consulta con la dirigencia y al Consejo Municipal.

Es una injusticia que se le diga violentista porque desde el inicio de su gestión buscó con esmero la participación del Ministerio de Energía y Minas, del Medio Ambiente, del Primer Ministro, del mismo Presidente de la República sin éxito. La documentación existente hablará por él en el transcurso de la historia.

¿Alguna vez creyó Óscar que el delito de cuidar el agua y el suelo de Espinar, no iba a tener un precio?. En medio año había desenmascarado a la empresa y empezado a desinstalar toda esa maquinaria que era Fundación Tintaya y lo que es peor, con respaldo social. Era demasiado para Xstrata, en ocho meses, Óscar se estaba soplando toda esa perversa ficción de nueve años. No tendría perdón definitivamente.

Los que trabajábamos en el municipio de Espinar creíamos que la sanción de Xstrata al delito de Mollohuanca, era el financiamiento de la revocatoria desde enero hasta mayo del 2012, una campaña que, por cierto, abortó. Nos equivocamos. Su venganza, era otra y contaría con la participación del Primer Ministro, el Poder Judicial, la Policía y el Ministerio Público, y ya forma parte de la historia del Perú.

Para Ollanta y Xstrata es imprescindible tenerlo en la cárcel de Ica porque así podrán hacer un seudo monitoreo ambiental e instalarán una seudo mesa de diálogo en Espinar para hacer que Xstrata empiece a recuperarse y Fundación Tintaya vuelva a delinquir en la provincia.